Palacios Nazaríes Diurna

Entrada al Mexuar

Durante casi los dos siglos y medio que los musulmanes vivieron en la Alhambra se realizaron las diferentes edificaciones que han quedado hasta nuestros días, unas veces se reformaron y otras se ampliaron según las necesidades de los diferentes sultanes que en ella vivieron.

Columnas en el Palacio de Carlos V

Constituyen la parte más bella y espectacular de todo el Conjunto Monumental y nos sorprende al contemplar desde el exterior las diferentes murallas y esbeltas torres, con las joyas del arte arquitectónico islámico que conservan en el interior. Una sensación de sorpresa nos invade al contemplar muchas de las estancias que componen cada uno de los Palacios y, aunque ya la conozcamos, siempre encontraremos rincones y sorpresas en nuestras visitas por los mismos.

Cada uno de los sultanes musulmanes que en ella habitaron fueron construyendo sus Palacios, como lugar de residencia para ellos y su séquito, de acuerdo con sus necesidades religiosas y administrativas. Por lo que los Palacios y sus estancias tuvieron a lo largo de los años diferentes usos, según el sultán que lo habitó y la organización que se efectuó para cada uno de ellos.

Yeserías

Aunque los primeros Palacios que se construyeron no se corresponden con la ubicación de los actuales Palacios Nazaríes, son éstos los que mejor se han conservado y donde se realizaron los mayores y mejores trabajos de restauración desde tiempos antiguos.

Los primeros palacios que se construyeron corresponden al Palacio del Generalife, al Palacio de los Infantes (actual Parador de San Francisco), al Palacio de Yusuf III (en el Partal, pero del que sólo se conservan parte de sus muros y estancias) y al Palacio de Abencerrajes (en la Medina, del que también sólo se conservan restos de los diferentes patios, baños y habitaciones). Posteriormente se construyeron el Mexuar, el Palacio de Comares y el Palacio de los Leones y que constituyen lo que actualmente se conoce como Palacios Nazaríes.

Imprescindible durante la visita

Alicatados y Azulejos de la Alhambra   Yesería de la Alhambra y el Generalife   Columnas de la Alhambra
Azulejos   Yeserías   Columnas

MAPA DE LA RUTA POR LOS PALACIOS NAZARÍES -Visita diurna-

Mapa de la ruta para recorrer los Palacios Nazaríes de la Alhambra

Para iniciar el recorrido nos situaremos en la Placeta de Carlos V siguiendo algunas de las rutas de acceso a la Alhambra y el Generalife. Aunque podríamos seguir por la fachada occidental del Palacio de Carlos V hasta alcanzar las escaleras que nos permiten descender al plano donde se ubican los Palacios Nazaríes deberemos de desplazarnos al noroeste de la Placeta para situarnos en la cola de acceso al recinto y así no ocupar espacio en la zona central de la misma y no entorpecer el paso a los usuarios que visitan el cercano Palacio de Carlos V.

Debemos de recordar que es el único lugar del Conjunto Monumental en el que tenemos una hora concreta para acceder al mismo, por lo que tendremos que estar cinco minutos antes de la misma, pues el acceso a él se hace únicamente a las horas indicadas. Una vez pasada ésta, si no estamos en el interior del recinto, ya no podremos acceder a los Palacios Nazaríes.

Control Entrada Palacios Nazaríes Puerta entrada al Patio de los Arrayanes

Fuera de la visita quedan el Patio de la Madraza de los Príncipes (también llamado de la Mezquita) y el Patio de Machuca (que si se puede ver en las visitas de los grupos ya que la entrada de los mismos se hace junto al éste).

Una vez en el interior nos disponemos a visitar la parte que más reformas tuvo tras la conquista cristiana, el Mexuar. Nada más pasar por el Patio de Mexuar, entramos en la Sala del mismo nombre, y donde podemos contemplar, al fondo, la Sala de la Oración.

A la derecha y tras una pequeña puerta accedemos al Patio del Cuarto Dorado, para dirigirnos hacia nuestra izquierda y acceder a la Sala del mismo nombre, donde podremos contemplar desde sus ventanas el barrio del Albaycín. Enfrente nuestra, tras el patio y la fuente que en el centro se encuentra, contemplamos la fachada del Palacio de Comares hacia el Patio de los Arrayanes, con su espectacular arquitectura y donde contemplaremos las diferentes ejemplos decorativos del arte nazarí.

Patio de Arrayanes y Torre de Comares, en el Palacio de Comares

Seguiremos atravesando diferentes pequeñas puertas para acceder al Patio antes citado, y donde, a su alrededor, se distribuyen diferentes estancias. De todas ellas nada más que podremos acceder a la Torre de Comares (formada por la Sala de la Barca y el Salón de los Embajadores). El Patio de los Arrayanes es una de las imágenes más bellas y conocidas del Palacio de Comares (donde nos encontramos) y de las más fotografiadas de la Alhambra. Hacia el sur nos sorprende la fachada del Pabellón Sur (que se mantiene para conservar la fisonomía del Patio pero que se derribó para la construcción del Palacio de Carlos V y del que sólo se mantiene su fachada). Nos dirigiremos hacia el norte para visitar primero la Sala de la Barca y posteriormente el Salón de los Embajadores (también llamado del Trono o de Comares). Éste último es la estancia más grande del Palacio de Comares y una de las más significativas de la Alhambra. Además de los ejemplos arquitectónicos decorativos de las paredes del salón destaca su techo de madera y parte de su suelo central de azulejos, en el que podremos distinguir, en algunos de ellos, el escudo de la dinastía nazarí.

Palacio de los Leones Patio de los Leones

Tras la visita de éstos podremos dirigirnos hacia la fachada del Pabellón Sur, dejando a nuestra izquierda la puerta de acceso a los Baños de Comares (que actualmente no se pueden visitar) para ver el Patio desde la vertiente sur y contemplar la fachada y de la Torre de Comares, así como la fachada, la fuente que suavemente vierte el agua en la alberca y la puerta del Pabellón Sur, y si disponemos de tiempo descansar en algunas de las sillas allí ubicadas para contemplar tranquilamente el Patio de los Arrayanes, antes de abandonarlo y adentrarnos en el Palacio de los Leones.

Tras cruzar la puerta que une los dos Palacios nos adentramos en el Patio de los Leones, quizás la parte más conocida de la Alhambra y el Generalife, no sólo por la Fuente de los Leones sino por las diferentes estancias que podemos visitar: las Salas de los Mocárabes, de los Abencerrajes, de los Reyes y de Dos Hermanas. Conviene destacar las techumbres mocárabes de las Salas de los Abencerrajes y de las Dos Hermanas y el conjunto de Columnas que rodean el Patio de los Leones, y donde encontramos la mayor cantidad de ellas de todo el Conjunto Monumental. En la planta alta podremos distinguir el Patio del Harén (aunque no se puede visitar durante la visita ordinaria).

Fuente de los Leones, en el Patio y Palacio de los Leones

Después de visitar cada una de las Salas nos situaremos en la Sala de Dos Hermanas, donde podremos adentrarnos, al norte de la misma, en la Sala de los Ajimeces y acercarnos para contemplar el espectacular Mirador de Lindaraja, encima del Patio del mismo nombre. Para continuar la visita en la Sala antes mencionada tomaremos la puerta occidental de la estancia izquierda para adentrarnos en la zona que Carlos V ordenó habilitar para sus estancias. Recorreremos un largo pasillo, donde podremos contemplar la zona alta de los Baños de Comares y los tragaluces de los techos del mismo antes de alcanzar el primero y único de los aposentos que podremos visitar. Al pasar a la siguiente habitación dejaremos a nuestra derecha otro aposento más, junto a la entrada de las habitaciones de Washington Irving y la bella Sala de las Frutas; mientras que al frente se encuentra la Galería que permite el acceso al Peinador de la Reina, desde el Palacio de los Nazaríes (para poder visitarlas, como otros lugares del Conjunto Monumental, deberemos de anotarnos en algunas de las visitas programadas que realiza el Patronato de la Alhambra y el Generalife).

Patio de la Reja, desde arriba Patio de Lindaraja

Proseguiremos la visita, a nuestra izquierda, atravesando una galería, donde disfrutaremos de nuevo de las vistas del Albaycín y el Sacromonte, para descender hasta la zona baja del Patio de la Reja, para acercarnos al oeste y ver una galería que se adentra hacia la Torre de Comares y donde se encuentra la Sala de las Ninfas. Seguiremos hacia el este para pasar al Patio de Lindaraja, la última zona que visitaremos de los Palacios Nazaríes para salir hacia el Partal, no sin antes visitar; el Callejón de los Leñadores, una pequeña estancia, a nuestra derecha, que nos permitirá contemplar una de las estancias de los Baños de Comares; observar, desde abajo, el Mirador de Lindaraja; y adentrarnos en la puerta bajo el mismo, para visitar la Sala de los Secretos.

Si aún disponemos de tiempo podremos descansar un rato en los bancos situados en las galería que rodean el Patio y contemplar la fuente situada en el centro, cuya taza original se encuentra expuesta en el Museo de la Alhambra.

Nada más salir continuaremos nuestro camino sin dejar de contemplar, a nuestra izquierda, el Patio de la Higuera, donde se encuentra otro de los accesos al Peinador de la Reina y la zona baja de las Cazas Moriscas del Partal, donde existen, diferentes túneles y galerías (tapiadas al final y cerradas al inicio de las mismas). Tras cruzar los pernos que impiden el paso en sentido contrario, nos situamos en la zona baja del Partal, donde iniciaremos la visita del mismo.

Salida de los Palacios Nazaríes hacie al Partal

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Palacios Nazaríes Diurna

Entrada al Mexuar

Durante casi los dos siglos y medio que los musulmanes vivieron en la Alhambra se realizaron las diferentes edificaciones que han quedado hasta nuestros días, unas veces se reformaron y otras se ampliaron según las necesidades de los diferentes sultanes que en ella vivieron.

Columnas en el Palacio de Carlos V

Constituyen la parte más bella y espectacular de todo el Conjunto Monumental y nos sorprende al contemplar desde el exterior las diferentes murallas y esbeltas torres, con las joyas del arte arquitectónico islámico que conservan en el interior. Una sensación de sorpresa nos invade al contemplar muchas de las estancias que componen cada uno de los Palacios y, aunque ya la conozcamos, siempre encontraremos rincones y sorpresas en nuestras visitas por los mismos.

Cada uno de los sultanes musulmanes que en ella habitaron fueron construyendo sus Palacios, como lugar de residencia para ellos y su séquito, de acuerdo con sus necesidades religiosas y administrativas. Por lo que los Palacios y sus estancias tuvieron a lo largo de los años diferentes usos, según el sultán que lo habitó y la organización que se efectuó para cada uno de ellos.

Yeserías

Aunque los primeros Palacios que se construyeron no se corresponden con la ubicación de los actuales Palacios Nazaríes, son éstos los que mejor se han conservado y donde se realizaron los mayores y mejores trabajos de restauración desde tiempos antiguos.

Los primeros palacios que se construyeron corresponden al Palacio del Generalife, al Palacio de los Infantes (actual Parador de San Francisco), al Palacio de Yusuf III (en el Partal, pero del que sólo se conservan parte de sus muros y estancias) y al Palacio de Abencerrajes (en la Medina, del que también sólo se conservan restos de los diferentes patios, baños y habitaciones). Posteriormente se construyeron el Mexuar, el Palacio de Comares y el Palacio de los Leones y que constituyen lo que actualmente se conoce como Palacios Nazaríes.

Imprescindible durante la visita

Alicatados y Azulejos de la Alhambra   Yesería de la Alhambra y el Generalife   Columnas de la Alhambra
Azulejos   Yeserías   Columnas

MAPA DE LA RUTA POR LOS PALACIOS NAZARÍES -Visita diurna-

Mapa de la ruta para recorrer los Palacios Nazaríes de la Alhambra

Para iniciar el recorrido nos situaremos en la Placeta de Carlos V siguiendo algunas de las rutas de acceso a la Alhambra y el Generalife. Aunque podríamos seguir por la fachada occidental del Palacio de Carlos V hasta alcanzar las escaleras que nos permiten descender al plano donde se ubican los Palacios Nazaríes deberemos de desplazarnos al noroeste de la Placeta para situarnos en la cola de acceso al recinto y así no ocupar espacio en la zona central de la misma y no entorpecer el paso a los usuarios que visitan el cercano Palacio de Carlos V.

Debemos de recordar que es el único lugar del Conjunto Monumental en el que tenemos una hora concreta para acceder al mismo, por lo que tendremos que estar cinco minutos antes de la misma, pues el acceso a él se hace únicamente a las horas indicadas. Una vez pasada ésta, si no estamos en el interior del recinto, ya no podremos acceder a los Palacios Nazaríes.

Control Entrada Palacios Nazaríes Puerta entrada al Patio de los Arrayanes

Fuera de la visita quedan el Patio de la Madraza de los Príncipes (también llamado de la Mezquita) y el Patio de Machuca (que si se puede ver en las visitas de los grupos ya que la entrada de los mismos se hace junto al éste).

Una vez en el interior nos disponemos a visitar la parte que más reformas tuvo tras la conquista cristiana, el Mexuar. Nada más pasar por el Patio de Mexuar, entramos en la Sala del mismo nombre, y donde podemos contemplar, al fondo, la Sala de la Oración.

A la derecha y tras una pequeña puerta accedemos al Patio del Cuarto Dorado, para dirigirnos hacia nuestra izquierda y acceder a la Sala del mismo nombre, donde podremos contemplar desde sus ventanas el barrio del Albaycín. Enfrente nuestra, tras el patio y la fuente que en el centro se encuentra, contemplamos la fachada del Palacio de Comares hacia el Patio de los Arrayanes, con su espectacular arquitectura y donde contemplaremos las diferentes ejemplos decorativos del arte nazarí.

Patio de Arrayanes y Torre de Comares, en el Palacio de Comares

Seguiremos atravesando diferentes pequeñas puertas para acceder al Patio antes citado, y donde, a su alrededor, se distribuyen diferentes estancias. De todas ellas nada más que podremos acceder a la Torre de Comares (formada por la Sala de la Barca y el Salón de los Embajadores). El Patio de los Arrayanes es una de las imágenes más bellas y conocidas del Palacio de Comares (donde nos encontramos) y de las más fotografiadas de la Alhambra. Hacia el sur nos sorprende la fachada del Pabellón Sur (que se mantiene para conservar la fisonomía del Patio pero que se derribó para la construcción del Palacio de Carlos V y del que sólo se mantiene su fachada). Nos dirigiremos hacia el norte para visitar primero la Sala de la Barca y posteriormente el Salón de los Embajadores (también llamado del Trono o de Comares). Éste último es la estancia más grande del Palacio de Comares y una de las más significativas de la Alhambra. Además de los ejemplos arquitectónicos decorativos de las paredes del salón destaca su techo de madera y parte de su suelo central de azulejos, en el que podremos distinguir, en algunos de ellos, el escudo de la dinastía nazarí.

Palacio de los Leones Patio de los Leones

Tras la visita de éstos podremos dirigirnos hacia la fachada del Pabellón Sur, dejando a nuestra izquierda la puerta de acceso a los Baños de Comares (que actualmente no se pueden visitar) para ver el Patio desde la vertiente sur y contemplar la fachada y de la Torre de Comares, así como la fachada, la fuente que suavemente vierte el agua en la alberca y la puerta del Pabellón Sur, y si disponemos de tiempo descansar en algunas de las sillas allí ubicadas para contemplar tranquilamente el Patio de los Arrayanes, antes de abandonarlo y adentrarnos en el Palacio de los Leones.

Tras cruzar la puerta que une los dos Palacios nos adentramos en el Patio de los Leones, quizás la parte más conocida de la Alhambra y el Generalife, no sólo por la Fuente de los Leones sino por las diferentes estancias que podemos visitar: las Salas de los Mocárabes, de los Abencerrajes, de los Reyes y de Dos Hermanas. Conviene destacar las techumbres mocárabes de las Salas de los Abencerrajes y de las Dos Hermanas y el conjunto de Columnas que rodean el Patio de los Leones, y donde encontramos la mayor cantidad de ellas de todo el Conjunto Monumental. En la planta alta podremos distinguir el Patio del Harén (aunque no se puede visitar durante la visita ordinaria).

Fuente de los Leones, en el Patio y Palacio de los Leones

Después de visitar cada una de las Salas nos situaremos en la Sala de Dos Hermanas, donde podremos adentrarnos, al norte de la misma, en la Sala de los Ajimeces y acercarnos para contemplar el espectacular Mirador de Lindaraja, encima del Patio del mismo nombre. Para continuar la visita en la Sala antes mencionada tomaremos la puerta occidental de la estancia izquierda para adentrarnos en la zona que Carlos V ordenó habilitar para sus estancias. Recorreremos un largo pasillo, donde podremos contemplar la zona alta de los Baños de Comares y los tragaluces de los techos del mismo antes de alcanzar el primero y único de los aposentos que podremos visitar. Al pasar a la siguiente habitación dejaremos a nuestra derecha otro aposento más, junto a la entrada de las habitaciones de Washington Irving y la bella Sala de las Frutas; mientras que al frente se encuentra la Galería que permite el acceso al Peinador de la Reina, desde el Palacio de los Nazaríes (para poder visitarlas, como otros lugares del Conjunto Monumental, deberemos de anotarnos en algunas de las visitas programadas que realiza el Patronato de la Alhambra y el Generalife).

Patio de la Reja, desde arriba Patio de Lindaraja

Proseguiremos la visita, a nuestra izquierda, atravesando una galería, donde disfrutaremos de nuevo de las vistas del Albaycín y el Sacromonte, para descender hasta la zona baja del Patio de la Reja, para acercarnos al oeste y ver una galería que se adentra hacia la Torre de Comares y donde se encuentra la Sala de las Ninfas. Seguiremos hacia el este para pasar al Patio de Lindaraja, la última zona que visitaremos de los Palacios Nazaríes para salir hacia el Partal, no sin antes visitar; el Callejón de los Leñadores, una pequeña estancia, a nuestra derecha, que nos permitirá contemplar una de las estancias de los Baños de Comares; observar, desde abajo, el Mirador de Lindaraja; y adentrarnos en la puerta bajo el mismo, para visitar la Sala de los Secretos.

Si aún disponemos de tiempo podremos descansar un rato en los bancos situados en las galería que rodean el Patio y contemplar la fuente situada en el centro, cuya taza original se encuentra expuesta en el Museo de la Alhambra.

Nada más salir continuaremos nuestro camino sin dejar de contemplar, a nuestra izquierda, el Patio de la Higuera, donde se encuentra otro de los accesos al Peinador de la Reina y la zona baja de las Cazas Moriscas del Partal, donde existen, diferentes túneles y galerías (tapiadas al final y cerradas al inicio de las mismas). Tras cruzar los pernos que impiden el paso en sentido contrario, nos situamos en la zona baja del Partal, donde iniciaremos la visita del mismo.

Salida de los Palacios Nazaríes hacie al Partal

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