Mulhacén - Puntal de los Acucaderos, por la Arista

DATOS GENERALES 

Inicio: Mulhacén: 3.479 metros

Final: Puntal de los Acucaderos: 3.065 metros

Altura Máxima: 3.479 metros

Altura Mínima: 2.801 metros

Desnivel: 678 metros

Términos Municipales: Capileira, Güéjar-Sierra y Trevélez

"TresMiles" a ascender:

Puntal de Siete Lagunas, Puntal de la Cornisa, Tajos Colorados, Peñón del Globo, Alcazaba, Puntal del Goterón y Puntal de los Acucaderos

Tiempo: 5 horas 20 minutos

Distancia: 10 kilómetros 300 metros

 

Agua: No hay a lo largo del recorrido

Tendremos que desviarnos de la ruta para poder avituallarnos de agua. El primer sitio donde lo podremos hacer será en la zona alta de la Cañada de Siete Lagunas, descendiendo desde el Collado junto al Puntal de Siete Lagunas hasta los nacimientos más altos bajo el Lagunillo de Tajos Colorados. Dependiendo de la época en que hagamos la "Integral" puede ser que se encuentren secos por lo que deberemos de descender a los más bajos, y que prácticamente presentan agua durante todo el verano, al noroeste de Laguna Hondera.

Los que opten por subir por el Barranco del Goterón y una vez que la vereda deja atrás la bella Cascada que forma el barranco alcanzaremos unos pequeños manantiales donde también podremos avituallarnos de agua.

Tras alcanzar el Puntal de los Acucaderos podréis descender a la Cuenca Glaciar donde se encuentran las Lagunas de las Calderetas para descender a la lámina más baja, para en su vertiente norte alcanzar el nacimiento, que presenta agua durante prácticamente todo el verano. 

En todos los casos es conveniente el uso de pastillas potabilizadoras.

Aquellos que asciendan al Mulhacén por su vertiente noreste y que atraviesen el "Vasar" del Mulhacén podrá avituallarse de agua en el nacimiento de la pared norte del Mulhacén.

Refugios: En este tramo, y en la zona baja de la Cañada de Siete Lagunas el Refugio Natural del mismo nombre; en el anterior el Refugio-vivac de la Caldera

En la cima del Mulhacén podremos pasar la noche en algunos de los restos de las ruinas de las edificaciones situadas a escasos metros del Vértice Geodésico; además existen, en las proximidades del mismo, pequeñas corraletas y cavidades donde incluso hasta 2 personas pueden vivaquear cómodamente, sin mencionar las distintas corraletas, aunque en no muy buen estado, donde no es raro encontrar tiendas de campaña de montañeros que van a pasar la noche en las mismas.

Ya en el tramo siguiente, y si optamos por descender a la Cañada de Siete Lagunas, podremos usar alguna de las muchas corraletas diseminadas por el mismo (Laguna Culo de Perro o Laguna del Borreguil), e incluso,donde encontraremos gran número de ellas, en la lámina más baja, Laguna Hondera, y proximo a Chorreras Negras, el Refugio Natural de Siete Lagunas.

Si ascendemos el Barranco del Goterón, y próxiimo a los nacimientos del mismo, por encima de la Cascada que se forma en el mismo, existen varias corraletas que podremos usar para vivaquear en las mismas.

Al final del tramo y tras ascender al Puntal de los Acucaderos podremos descender hacia el sureste de las láminas más bajas de las Lagunas de las Calderetas y vivaquear en algunas de las grandes corraletas que existen en la zona, tanto en las más cercanas a las lagunas, como en las que se encuentran más alejadas de ellas.

Tramo de la Integral de Sierra Nevada desde el Mulhacén al Puntal de los Acucaderos por la Arista

Cartografía: 1 Mapa

Del Mulhacén al Puntal de

los Acucaderos por la Arista

Mide del Tramo de la Integral de Sierra Nevada de el Mulhacén al Puntal de los Acucaderos por la Arista

 

Nos encontramos ante unos de los tramos más bellos y espectaculares de la “Integral de Sierra Nevada” y sobre todo ante el más difícil y peligroso de toda la ruta.

Podemos optar por hacer dos rutas, y ambas nos permitirán ascender a todos los “Tresmiles" de esta zona, . Dependiendo de la época en que la hagamos y de la presencia de neveros, y de la experiencia que tengamos en transitar por estos tipos de terrenos de la Alta Montaña de Sierra Nevada, algunos expuestos y en los que necesitaremos escalar o ayudarnos de las manos para poder ir superándolos, podéis optar por realizar cualquiera de las dos rutas a la vez que elegir o no, la ascensión a cada uno de ellos. 

La primera, por la Arista, y la que nos ocupa, es la más técnica y en la que deberemos de prestar mucha atención en los diferentes pasos que tendremos que afrontar, usando las manos, a veces pequeñas escaladas, otros buscando el mejor paso, y a veces sentarnos para sortear pequeños saltos. Es conveniente ir acompañado de alguien que conozca el recorrido o de alguno de los muchos Guías de Montañas que, en sus empresas, organizan la “Integral de Sierra Nevada”. Abstenerse de hacerla personas sin experiencia en montaña y quien sufra de vértigo. Además deberemos de tener en cuenta el tamaño, cantidad y estado de los neveros que podremos encontrarnos en la ruta para optar por la segunda opción o en su defecto, retirarnos y dejarla para otro momento.

La segunda, aunque más larga, tiene la ventaja de realizarla, casi al completo por vereda, aunque en tramos se pierda, descendiendo/ascendiendo a/por la espectacular Cañada de Siete Lagunas y recorriendo la Loma de la Alcazaba (donde contemplaremos y atravesaremos espectaculares canchales de rocas, con sus caprichosas formas y tamaños), camino a la pequeña Cuenca Glaciar donde se encuentran los Lagunillos del Goterón, ascendiendo por la misma para alcanzar el último “Tresmil” del este tramo.

Mapa sexto de la Integral de Sierra Nevada, desde el Mulhacén al Puntal de los Acucaderos, por la Arista a la Alcazaba

Saldremos del Vértice Geodésico, dirección noreste, en un suave descenso, teniendo la norte del Mulhacén a nuestra izquierda, buscando el mejor camino entre las grandes rocas de la zona, hasta encontrar un pequeño canuto. Iniciaremos el descenso por él, teniendo en cuenta que estamos afrontando la parte más peligrosa de nuestro descenso, a través de un terreno descompuesto y con gran pendiente, ayudándonos de las manos para asegurar nuestros pasos, hasta alcanzar una pequeña cornisa, donde podremos encontrarnos algún nevero. Descenderemos cómodamente, hacia nuestra derecha buscando un pequeño paso entre dos formaciones rocosas para bajar unos pocos metros entre ellas, con un terreno más descompuesto aun que el anterior, pero fácil de descender. Ya con vistas al collado cercano al Puntal de Siete lagunas, descenderemos sin perder mucha altura, dirección norte, dejando a nuestra izquierda la arista que desciende desde el Mulhacén y los diferentes puntales que la forman, hasta situarnos en dicho collado (50 minutos).

Con impresionantes vistas hacia el Valle del Genil y a la Cañada de Siete Lagunas, contemplaremos tanto el descenso que acabamos de hacer como el siguiente tramo que nos queda para ascender hacia la Alcazaba.

Este collado sirve de unión, a través de un fuerte, duro y complicado canuto, entre el Valle del Genil (por encima de laLaguna de la Mosca) con la Cañada de Siete Lagunas (Laguna Altera); además también lo utilizaremos, en otra ruta, para recorrer el vasar del Mulhacén y comunicarnos con el Collado del Ciervo. En el caso de que no hayamos ascendido al Mulhacén por su vertiente oeste, y nos encontremos en este punto tras haber recorrido el Vasar del Mulhacén, avituallándonos de agua en el manantial que nos encontraremos (por muchos llamada Fuente del Viejo Lobo), afrontaremos el corto pero duro descenso que hemos realizado desde el Mulhacén para ascender y descender al mismo, una vez que hemos ocultado las mochilas en las proximidades del mismo.

De vuelta al Collado y si tenemos que avituallarnos de agua podremos descender, por la vereda que se adentra hacia la Cañada de Siete Lagunas (que usaremos en la otra opción para ascender hacia la Alcazaba por ·El Coladero”) para alcanzar los manantiales más altos situados por encima de la Laguna de Tajos Colorados.

Con las mochilas sobre nuestros hombros y situados en el Collado de Siete Lagunas, mantendremos la dirección noreste de la arista para ascender, en unos minutos, al Puntal de Siete Lagunas.  Ya con vistas al Puntal de la Cornisa, descenderemos unos metros hasta llegar a una zona de grandes piedras, que atravesaremos y posteriormente descenderemos por una vereda, que intuiremos entre estos y unos grandes bloques de piedras, que rodearemos para, ya a media ladera, usando las manos en un paso delicado, nos aproximaremos de nuevo hacia la arista, entre ésta y un pequeña cota (3.182 m.), fácilmente reconocible.

Una vez en este punto tenemos dos opciones: La que nosotros haremos es la primera y más complicada, donde deberemos escalar y pasar diversos pasos expuestos, por un pequeño vasar, por la cara oeste del Puntal, rodeándolo por la vertiente hacia el Valle del Genil, hasta alcanzar un pequeño collado, pasado el Puntal de la Cornisa (1 hora). 

La segunda será rodear la pared rocosa que desciende desde el Puntal hasta alcanzar "El Coladero" y ascender por él hasta el collado entre el Puntal de la Cornisa y Tajos Colorados, para posteriormente, según los intereses de coronar otros “Tresmiles” de la zona, continuaremos con las indicaciones de la otra opción.

En este punto, el collado paso el Puntal de la Cornisa (que ascendimos por la opción primera) dejaremos las mochilas y nos disponemos a ascender al citado Puntal, que acabamos de rodear, primero descendiendo unos metros para sortear unas rocas y posteriormente ascender muy cómodamente hasta su cota superior, sin una vereda marcada,

Después de contemplar las impresionantes vistas, que también nos han acompañado durante la ascensión, nos sorprenderá ver completamente la Cañada de Siete Lagunas, con sus numerosas lagunas fijas y estacionales (dependiendo de la época que la visitemos podremos incluso contemplar más de las 7 láminas de agua que le dan nombre).

Afrontaremos ahora un corto descenso, cómodo aunque sin una vereda fija que nos sitúa en una vereda que nos lleva al "coladero" para bajar a la Cañada de Siete Lagunas (ida y vuelta 10 minutos). Abandonaremos la vereda, para continuar dirección sureste, para ascender a Tajos Colorados (5 minutos). Continuaremos con la misma dirección que llevamos, primero dejando a nuestra derecha la Antecima ESE. (3.271 m.) de éste y posteriormente descender a un pequeño collado antes de ascender al Peñón del Globo (5 minutos).

Éste junto al Puntal de la Cornisa son los miradores naturales privilegiados donde podemos contemplar la magnitud de la Cañada de Siete Lagunas y todas las láminas de agua que la forman. Desandaremos lo andado, aunque ya sin la necesidad de ascender a Tajos Colorados y al Puntal de la Cornisa para alcanzar de nuevo el collado (10 minutos) por donde dejamos las mochilas y continuar con dirección noreste, hasta alcanzar la cota superior de la Alcazaba (10 minutos).

Tras el correspondiente descanso y contemplar las vistas de la cota superior de la Alcazaba (la tercera cota más elevada de Andalucía y la 5 de la Península), nos preparamos para afrontar un tramo más complicado, que es descender al Puntal del Goterón (ida y vuelta 45 minutos).

Al igual que pasaba con los Tajos de la Virgen y los Tajos del Nevero, a partir de esta cota y hasta que alcancemos los Tajos Negros de Cobatillas presentan diferentes nombres, y en algunos casos, nombres que se dan a “Tresmiles” distintos. Os reemplazamos a cada uno de ellos para conocer la distinta nomenclatura usada por en diferentes bibliografías. No significa que la nuestra sea la correcta y la que se deba de utilizar pero si la que nosotros siempre hemos conocido y las que usaremos tanto en nuestros Mapas Cartográficos como en las distintas descripciones de las Rutas por la Alta Montaña de Sierra Nevada.

Para ello, situados en la cima de la Alcazaba, donde dejaremos de nuevo  las mochilas (sino pensamos recorrer la Arista hacia el Puntal de los Acucaderos), nos dirigiremos hacia el noroeste pasando junto a otro gran hito de piedras y buscaremos el mejor camino para ir descendiendo, siempre con vistas al Puntal de Vacares, hacia el este. Tras los primeros metros de descenso aparece ante nuestra vista el Puntal del Goterón (que muchos llaman Puntal de los Tajos del Goterón), ya que se encuentra encima de los Tajos del mismo nombre, que sirven de límite a la Alcazaba dando lugar a la pequeña Cuenca Glaciar donde se encuentran los pequeños Lagunillos del Goterón.

Antes de él veremos un pequeño collado junto a un pequeño tramo de vereda al que descenderemos por un terreno firme, dando unas pequeñas revueltas y buscando la mejor bajada hasta llegar al collado. Extremando las precauciones alcanzaremos el punto más elevado de este "Tresmil", diseminado entre la gran mole de la Alcazaba, pero espectacular cuando lo contemplamos mientras ascendemos el Barranco del Goterón.

Desde el collado junto al Puntal del Goterón podremos continuar nuestro tramo hacia el Puntal de los Acucaderos, pero lo desechamos por la dificultad que presenta su descenso, pero que si usaríamos si realizaríamos la "Integral de Sierra Nevada" en sentido inverso, al resultar más fácil su ascensión por el “Canuto” de la Alcazaba.

 

Logo escalada en el Puntal de la Cornisa y en el "canuto" de la Alcazaba

Es el tramo más complicado y peligroso de la ruta, siendo la ascensión del canuto (muy práctico cuando se realiza la "Integral" desde el Picón de Jérez al Cerro del Caballo) no muy complicada, superando un corto tramo de escalada; sin embargo, su descenso es muy difícil y peligroso, y más aún con las grandes mochilas que llevemos.

Si ya subir por la cara norte-noreste de la Alcazaba requiere tener experiencia en Alta Montaña, el descenso por el canuto hasta alcanzar el pequeño “Vasar” que la recorre, por encima del “Gran Vasar” de la Alcazaba, supone un riesgo extra, y deberemos de ir provistos de material para afrontarlo, además de emplear todos nuestros sentidos mientras lo descendemos, pues un pequeño error lo podremos pagar muy caro.

Con un terreno firme, con numerosos escalones, fáciles de usar, un pequeño tramo de terreno suelto y un par de pasos complicados, en donde deberemos de usar las manos para favorecer nuestro descenso, y siempre concentrados en buscar el mejor lugar para apoyar firmemente nuestros pasos, realizaremos el descenso del canuto, con algo más de 150 metros de desnivel, y donde deberemos de quitarnos las mochilas en varios tramos y descolgarlas (imprescindibles las cuerdas), hasta alcanzar el pequeño y estrecho “vasar” de la Alcazaba, donde descansaremos un rato contemplando el peligroso descenso que acabamos de realizar.

Seguiremos por el “Vasar”, a nuestra derecha, dirección este, hasta salir a la pequeña cuenca del Goterón, franqueada por los Tajos del mismo nombre y la Raspa de los Acucaderos, y en el centro, y dependiendo de la época que la realicemos, las dos láminas de agua que forman los Lagunillos del Goterón.

Tras contemplar las vistas retomamos nuestra ruta para, continuando con dirección noreste, tomar una vereda que por debajo de la arista, nos sitúa en la cara suroeste del Puntal de los Acucaderos, al que ascenderemos, finalizando este espectacular tramo de la Integral y donde comienza el siguiente tramo hasta el Pico del Cuervo.

 

Tras contemplar las vistas retomamos nuestra ruta para, continuando con dirección noreste, tomar una vereda que por debajo de la arista, nos sitúa en la cara suroeste del Puntal de los Acucaderos, al que ascenderemos, dejando las mochilas en el punto que comencemos a ascender las rocas más altas del mismo, para coronarlo y descender de nuevo hasta ellas para finalizando este espectacular tramo de la Integral y donde comienza el siguiente tramo hasta el Pico del Cuervo.

En la numerosa bibliografía antigua consultada, en la que no dan nombre al Puntal del Goterón, señalan el Puntal de los Acucaderos con éste nombre, no haciendo mención a estos salvo a la cresta que va desde esta cota hasta la siguiente, el Puntal de las Calderetas.

Si no optamos por descender por el “Canuto” de la Alcazaba y situados de nuevo, tras haber regresado desde el Puntal del Goterón, en la cota superior de la Alcazaba recogeremos las mochilas y empezaremos el descenso, con dirección sureste, dejando a la derecha la Meseta de las Borregas, presidida, al fondo, por los “Tres miles” de los Tajos Colorados y el Peñón del Globo.

Antes de girar hacia el sur, podremos optar por descender por una vereda, que se conoce como “Paso de la Z”, que se pierde en varios tramos, aunque presenta en su recorrido pequeños hitos de piedra, y que a través de otro "coladero" nos permite atravesar los Tajos del Goterón y descender al Barranco del mismo nombre, aunque podremos encontrar dependiendo de la época en que la realicemos algún nevero que nos hará más complicada la bajada o, en su defecto, no realizarla.

Nosotros atravesaremos la Cuneta de la Alcazaba, con dirección sur, retomando de nuevo la arista, con dirección este, y descendiendo hasta que dejamos la Piedra del Yunque a nuestra izquierda, para metros más abajo, encontrarnos la vereda que proviene de la citada Piedra y de la Laguna Hondera (en la Cañada de Siete Lagunas) y que no tomaremos, sino la de la izquierda que cambia de vertiente (45 minutos).

Nos estamos adentrando en el Barranco del Goterón, primero descendiendo por una vereda en buen estado, y posteriormente llaneando, dejando a nuestra derecha una espectacular cascada (que algunos denominan Chorrera del Goterón), poco más debajo de donde nace el Barranco. Seguiremos unos metros más para acercarnos al citado Barranco, que dependiendo de la época que lo hagamos encontraremos varios nacimientos donde avituallarnos de agua (35 minutos).

A partir de este punto la vereda tiende a desaparecer por tramos pero no tiene pérdida ya que seguiremos ascendiendo por el valle, dirección noroeste, por un terreno firme, y con varios pequeños hitos de piedras que nos orientan durante la subida hasta que llegamos la unión de dos barrancos, debajo de los Lagunillos del Goterón.

Aunque podremos continuar para alcanzar la lámina de agua mayor de las dos que forman los lagunillos (la que normalmente presenta agua durante mayor parte del verano), para posteriormente ascender primero una fuerte pendiente hacia el norte y luego cambiar al oeste, y ya más suavemente alcanzar la arista, nosotros optaremos por ascender hasta el final del pequeño barranco de la derecha, que nos permite ganar altura, con dirección a la Raspa de los Acucaderos por una vereda muy marcada, dejando a nuestra derecha una formación rocosa, que pasaremos por debajo. 

Posteriormente buscaremos, a nuestra derecha, los trazos de una vereda, que asciende una pequeña loma hasta la arista de la Raspa de los Acucaderos. Ya manteniendo la dirección ascendente, hacia el noroeste, la citada Raspa que nos permite, sin problemas, y con unas espectaculares vistas tanto de la Alcazaba como del Puntal de Vacares y de las dos cuencas que se encuentran en sus vertientes, alcanzar el Puntal de los Acucaderos (40 minutos), punto final de nuestro tramo y del principio del siguiente hasta el Pico de la Justicia.

Recordar que este “Tresmil” se le denomina en otras bibliografías Puntal del Goterón y que si no disponemos de agua o queremos avituallarnos para continuar recorriendo la arista, en el siguiente tramos, hacia el Puntal de Vacares, podremos optar por descender, por una difuminada vereda, hacia la lamina de agua inferior de las Lagunas de las Calderetas donde encontraremos el manantial que mantiene agua durante todo el verano. En el caso de que descendamos con las mochilas, para pasar las noches en alguna de las muchas corraletas que existen, principalmente en la lámina de agua intermedia, desde las proximidades del nacimiento parte la vereda que permite ascender hasta la Loma de Vacares para afrontar los últimos metros de ascensión al Puntal del mismo nombre.

 

Perfil del tramo de la Integral de Sierra Nevada entre el Mulhacén y el Puntal de los Acucaderos

Mulhacén - Puntal de los Acucaderos, por la Arista

DATOS GENERALES 

Inicio: Mulhacén: 3.479 metros

Final: Puntal de los Acucaderos: 3.065 metros

Altura Máxima: 3.479 metros

Altura Mínima: 2.801 metros

Desnivel: 678 metros

Términos Municipales: Capileira, Güéjar-Sierra y Trevélez

"TresMiles" a ascender:

Puntal de Siete Lagunas, Puntal de la Cornisa, Tajos Colorados, Peñón del Globo, Alcazaba, Puntal del Goterón y Puntal de los Acucaderos

Tiempo: 5 horas 20 minutos

Distancia: 10 kilómetros 300 metros

 

Agua: No hay a lo largo del recorrido

Tendremos que desviarnos de la ruta para poder avituallarnos de agua. El primer sitio donde lo podremos hacer será en la zona alta de la Cañada de Siete Lagunas, descendiendo desde el Collado junto al Puntal de Siete Lagunas hasta los nacimientos más altos bajo el Lagunillo de Tajos Colorados. Dependiendo de la época en que hagamos la "Integral" puede ser que se encuentren secos por lo que deberemos de descender a los más bajos, y que prácticamente presentan agua durante todo el verano, al noroeste de Laguna Hondera.

Los que opten por subir por el Barranco del Goterón y una vez que la vereda deja atrás la bella Cascada que forma el barranco alcanzaremos unos pequeños manantiales donde también podremos avituallarnos de agua.

Tras alcanzar el Puntal de los Acucaderos podréis descender a la Cuenca Glaciar donde se encuentran las Lagunas de las Calderetas para descender a la lámina más baja, para en su vertiente norte alcanzar el nacimiento, que presenta agua durante prácticamente todo el verano. 

En todos los casos es conveniente el uso de pastillas potabilizadoras.

Aquellos que asciendan al Mulhacén por su vertiente noreste y que atraviesen el "Vasar" del Mulhacén podrá avituallarse de agua en el nacimiento de la pared norte del Mulhacén.

Refugios: En este tramo, y en la zona baja de la Cañada de Siete Lagunas el Refugio Natural del mismo nombre; en el anterior el Refugio-vivac de la Caldera

En la cima del Mulhacén podremos pasar la noche en algunos de los restos de las ruinas de las edificaciones situadas a escasos metros del Vértice Geodésico; además existen, en las proximidades del mismo, pequeñas corraletas y cavidades donde incluso hasta 2 personas pueden vivaquear cómodamente, sin mencionar las distintas corraletas, aunque en no muy buen estado, donde no es raro encontrar tiendas de campaña de montañeros que van a pasar la noche en las mismas.

Ya en el tramo siguiente, y si optamos por descender a la Cañada de Siete Lagunas, podremos usar alguna de las muchas corraletas diseminadas por el mismo (Laguna Culo de Perro o Laguna del Borreguil), e incluso,donde encontraremos gran número de ellas, en la lámina más baja, Laguna Hondera, y proximo a Chorreras Negras, el Refugio Natural de Siete Lagunas.

Si ascendemos el Barranco del Goterón, y próxiimo a los nacimientos del mismo, por encima de la Cascada que se forma en el mismo, existen varias corraletas que podremos usar para vivaquear en las mismas.

Al final del tramo y tras ascender al Puntal de los Acucaderos podremos descender hacia el sureste de las láminas más bajas de las Lagunas de las Calderetas y vivaquear en algunas de las grandes corraletas que existen en la zona, tanto en las más cercanas a las lagunas, como en las que se encuentran más alejadas de ellas.

Tramo de la Integral de Sierra Nevada desde el Mulhacén al Puntal de los Acucaderos por la Arista

Cartografía: 1 Mapa

Del Mulhacén al Puntal de

los Acucaderos por la Arista

Mide del Tramo de la Integral de Sierra Nevada de el Mulhacén al Puntal de los Acucaderos por la Arista

 

Nos encontramos ante unos de los tramos más bellos y espectaculares de la “Integral de Sierra Nevada” y sobre todo ante el más difícil y peligroso de toda la ruta.

Podemos optar por hacer dos rutas, y ambas nos permitirán ascender a todos los “Tresmiles" de esta zona, . Dependiendo de la época en que la hagamos y de la presencia de neveros, y de la experiencia que tengamos en transitar por estos tipos de terrenos de la Alta Montaña de Sierra Nevada, algunos expuestos y en los que necesitaremos escalar o ayudarnos de las manos para poder ir superándolos, podéis optar por realizar cualquiera de las dos rutas a la vez que elegir o no, la ascensión a cada uno de ellos. 

La primera, por la Arista, y la que nos ocupa, es la más técnica y en la que deberemos de prestar mucha atención en los diferentes pasos que tendremos que afrontar, usando las manos, a veces pequeñas escaladas, otros buscando el mejor paso, y a veces sentarnos para sortear pequeños saltos. Es conveniente ir acompañado de alguien que conozca el recorrido o de alguno de los muchos Guías de Montañas que, en sus empresas, organizan la “Integral de Sierra Nevada”. Abstenerse de hacerla personas sin experiencia en montaña y quien sufra de vértigo. Además deberemos de tener en cuenta el tamaño, cantidad y estado de los neveros que podremos encontrarnos en la ruta para optar por la segunda opción o en su defecto, retirarnos y dejarla para otro momento.

La segunda, aunque más larga, tiene la ventaja de realizarla, casi al completo por vereda, aunque en tramos se pierda, descendiendo/ascendiendo a/por la espectacular Cañada de Siete Lagunas y recorriendo la Loma de la Alcazaba (donde contemplaremos y atravesaremos espectaculares canchales de rocas, con sus caprichosas formas y tamaños), camino a la pequeña Cuenca Glaciar donde se encuentran los Lagunillos del Goterón, ascendiendo por la misma para alcanzar el último “Tresmil” del este tramo.

Mapa sexto de la Integral de Sierra Nevada, desde el Mulhacén al Puntal de los Acucaderos, por la Arista a la Alcazaba

Saldremos del Vértice Geodésico, dirección noreste, en un suave descenso, teniendo la norte del Mulhacén a nuestra izquierda, buscando el mejor camino entre las grandes rocas de la zona, hasta encontrar un pequeño canuto. Iniciaremos el descenso por él, teniendo en cuenta que estamos afrontando la parte más peligrosa de nuestro descenso, a través de un terreno descompuesto y con gran pendiente, ayudándonos de las manos para asegurar nuestros pasos, hasta alcanzar una pequeña cornisa, donde podremos encontrarnos algún nevero. Descenderemos cómodamente, hacia nuestra derecha buscando un pequeño paso entre dos formaciones rocosas para bajar unos pocos metros entre ellas, con un terreno más descompuesto aun que el anterior, pero fácil de descender. Ya con vistas al collado cercano al Puntal de Siete lagunas, descenderemos sin perder mucha altura, dirección norte, dejando a nuestra izquierda la arista que desciende desde el Mulhacén y los diferentes puntales que la forman, hasta situarnos en dicho collado (50 minutos).

Con impresionantes vistas hacia el Valle del Genil y a la Cañada de Siete Lagunas, contemplaremos tanto el descenso que acabamos de hacer como el siguiente tramo que nos queda para ascender hacia la Alcazaba.

Este collado sirve de unión, a través de un fuerte, duro y complicado canuto, entre el Valle del Genil (por encima de laLaguna de la Mosca) con la Cañada de Siete Lagunas (Laguna Altera); además también lo utilizaremos, en otra ruta, para recorrer el vasar del Mulhacén y comunicarnos con el Collado del Ciervo. En el caso de que no hayamos ascendido al Mulhacén por su vertiente oeste, y nos encontremos en este punto tras haber recorrido el Vasar del Mulhacén, avituallándonos de agua en el manantial que nos encontraremos (por muchos llamada Fuente del Viejo Lobo), afrontaremos el corto pero duro descenso que hemos realizado desde el Mulhacén para ascender y descender al mismo, una vez que hemos ocultado las mochilas en las proximidades del mismo.

De vuelta al Collado y si tenemos que avituallarnos de agua podremos descender, por la vereda que se adentra hacia la Cañada de Siete Lagunas (que usaremos en la otra opción para ascender hacia la Alcazaba por ·El Coladero”) para alcanzar los manantiales más altos situados por encima de la Laguna de Tajos Colorados.

Con las mochilas sobre nuestros hombros y situados en el Collado de Siete Lagunas, mantendremos la dirección noreste de la arista para ascender, en unos minutos, al Puntal de Siete Lagunas.  Ya con vistas al Puntal de la Cornisa, descenderemos unos metros hasta llegar a una zona de grandes piedras, que atravesaremos y posteriormente descenderemos por una vereda, que intuiremos entre estos y unos grandes bloques de piedras, que rodearemos para, ya a media ladera, usando las manos en un paso delicado, nos aproximaremos de nuevo hacia la arista, entre ésta y un pequeña cota (3.182 m.), fácilmente reconocible.

Una vez en este punto tenemos dos opciones: La que nosotros haremos es la primera y más complicada, donde deberemos escalar y pasar diversos pasos expuestos, por un pequeño vasar, por la cara oeste del Puntal, rodeándolo por la vertiente hacia el Valle del Genil, hasta alcanzar un pequeño collado, pasado el Puntal de la Cornisa (1 hora). 

La segunda será rodear la pared rocosa que desciende desde el Puntal hasta alcanzar "El Coladero" y ascender por él hasta el collado entre el Puntal de la Cornisa y Tajos Colorados, para posteriormente, según los intereses de coronar otros “Tresmiles” de la zona, continuaremos con las indicaciones de la otra opción.

En este punto, el collado paso el Puntal de la Cornisa (que ascendimos por la opción primera) dejaremos las mochilas y nos disponemos a ascender al citado Puntal, que acabamos de rodear, primero descendiendo unos metros para sortear unas rocas y posteriormente ascender muy cómodamente hasta su cota superior, sin una vereda marcada,

Después de contemplar las impresionantes vistas, que también nos han acompañado durante la ascensión, nos sorprenderá ver completamente la Cañada de Siete Lagunas, con sus numerosas lagunas fijas y estacionales (dependiendo de la época que la visitemos podremos incluso contemplar más de las 7 láminas de agua que le dan nombre).

Afrontaremos ahora un corto descenso, cómodo aunque sin una vereda fija que nos sitúa en una vereda que nos lleva al "coladero" para bajar a la Cañada de Siete Lagunas (ida y vuelta 10 minutos). Abandonaremos la vereda, para continuar dirección sureste, para ascender a Tajos Colorados (5 minutos). Continuaremos con la misma dirección que llevamos, primero dejando a nuestra derecha la Antecima ESE. (3.271 m.) de éste y posteriormente descender a un pequeño collado antes de ascender al Peñón del Globo (5 minutos).

Éste junto al Puntal de la Cornisa son los miradores naturales privilegiados donde podemos contemplar la magnitud de la Cañada de Siete Lagunas y todas las láminas de agua que la forman. Desandaremos lo andado, aunque ya sin la necesidad de ascender a Tajos Colorados y al Puntal de la Cornisa para alcanzar de nuevo el collado (10 minutos) por donde dejamos las mochilas y continuar con dirección noreste, hasta alcanzar la cota superior de la Alcazaba (10 minutos).

Tras el correspondiente descanso y contemplar las vistas de la cota superior de la Alcazaba (la tercera cota más elevada de Andalucía y la 5 de la Península), nos preparamos para afrontar un tramo más complicado, que es descender al Puntal del Goterón (ida y vuelta 45 minutos).

Al igual que pasaba con los Tajos de la Virgen y los Tajos del Nevero, a partir de esta cota y hasta que alcancemos los Tajos Negros de Cobatillas presentan diferentes nombres, y en algunos casos, nombres que se dan a “Tresmiles” distintos. Os reemplazamos a cada uno de ellos para conocer la distinta nomenclatura usada por en diferentes bibliografías. No significa que la nuestra sea la correcta y la que se deba de utilizar pero si la que nosotros siempre hemos conocido y las que usaremos tanto en nuestros Mapas Cartográficos como en las distintas descripciones de las Rutas por la Alta Montaña de Sierra Nevada.

Para ello, situados en la cima de la Alcazaba, donde dejaremos de nuevo  las mochilas (sino pensamos recorrer la Arista hacia el Puntal de los Acucaderos), nos dirigiremos hacia el noroeste pasando junto a otro gran hito de piedras y buscaremos el mejor camino para ir descendiendo, siempre con vistas al Puntal de Vacares, hacia el este. Tras los primeros metros de descenso aparece ante nuestra vista el Puntal del Goterón (que muchos llaman Puntal de los Tajos del Goterón), ya que se encuentra encima de los Tajos del mismo nombre, que sirven de límite a la Alcazaba dando lugar a la pequeña Cuenca Glaciar donde se encuentran los pequeños Lagunillos del Goterón.

Antes de él veremos un pequeño collado junto a un pequeño tramo de vereda al que descenderemos por un terreno firme, dando unas pequeñas revueltas y buscando la mejor bajada hasta llegar al collado. Extremando las precauciones alcanzaremos el punto más elevado de este "Tresmil", diseminado entre la gran mole de la Alcazaba, pero espectacular cuando lo contemplamos mientras ascendemos el Barranco del Goterón.

Desde el collado junto al Puntal del Goterón podremos continuar nuestro tramo hacia el Puntal de los Acucaderos, pero lo desechamos por la dificultad que presenta su descenso, pero que si usaríamos si realizaríamos la "Integral de Sierra Nevada" en sentido inverso, al resultar más fácil su ascensión por el “Canuto” de la Alcazaba.

 

Logo escalada en el Puntal de la Cornisa y en el "canuto" de la Alcazaba

Es el tramo más complicado y peligroso de la ruta, siendo la ascensión del canuto (muy práctico cuando se realiza la "Integral" desde el Picón de Jérez al Cerro del Caballo) no muy complicada, superando un corto tramo de escalada; sin embargo, su descenso es muy difícil y peligroso, y más aún con las grandes mochilas que llevemos.

Si ya subir por la cara norte-noreste de la Alcazaba requiere tener experiencia en Alta Montaña, el descenso por el canuto hasta alcanzar el pequeño “Vasar” que la recorre, por encima del “Gran Vasar” de la Alcazaba, supone un riesgo extra, y deberemos de ir provistos de material para afrontarlo, además de emplear todos nuestros sentidos mientras lo descendemos, pues un pequeño error lo podremos pagar muy caro.

Con un terreno firme, con numerosos escalones, fáciles de usar, un pequeño tramo de terreno suelto y un par de pasos complicados, en donde deberemos de usar las manos para favorecer nuestro descenso, y siempre concentrados en buscar el mejor lugar para apoyar firmemente nuestros pasos, realizaremos el descenso del canuto, con algo más de 150 metros de desnivel, y donde deberemos de quitarnos las mochilas en varios tramos y descolgarlas (imprescindibles las cuerdas), hasta alcanzar el pequeño y estrecho “vasar” de la Alcazaba, donde descansaremos un rato contemplando el peligroso descenso que acabamos de realizar.

Seguiremos por el “Vasar”, a nuestra derecha, dirección este, hasta salir a la pequeña cuenca del Goterón, franqueada por los Tajos del mismo nombre y la Raspa de los Acucaderos, y en el centro, y dependiendo de la época que la realicemos, las dos láminas de agua que forman los Lagunillos del Goterón.

Tras contemplar las vistas retomamos nuestra ruta para, continuando con dirección noreste, tomar una vereda que por debajo de la arista, nos sitúa en la cara suroeste del Puntal de los Acucaderos, al que ascenderemos, finalizando este espectacular tramo de la Integral y donde comienza el siguiente tramo hasta el Pico del Cuervo.

 

Tras contemplar las vistas retomamos nuestra ruta para, continuando con dirección noreste, tomar una vereda que por debajo de la arista, nos sitúa en la cara suroeste del Puntal de los Acucaderos, al que ascenderemos, dejando las mochilas en el punto que comencemos a ascender las rocas más altas del mismo, para coronarlo y descender de nuevo hasta ellas para finalizando este espectacular tramo de la Integral y donde comienza el siguiente tramo hasta el Pico del Cuervo.

En la numerosa bibliografía antigua consultada, en la que no dan nombre al Puntal del Goterón, señalan el Puntal de los Acucaderos con éste nombre, no haciendo mención a estos salvo a la cresta que va desde esta cota hasta la siguiente, el Puntal de las Calderetas.

Si no optamos por descender por el “Canuto” de la Alcazaba y situados de nuevo, tras haber regresado desde el Puntal del Goterón, en la cota superior de la Alcazaba recogeremos las mochilas y empezaremos el descenso, con dirección sureste, dejando a la derecha la Meseta de las Borregas, presidida, al fondo, por los “Tres miles” de los Tajos Colorados y el Peñón del Globo.

Antes de girar hacia el sur, podremos optar por descender por una vereda, que se conoce como “Paso de la Z”, que se pierde en varios tramos, aunque presenta en su recorrido pequeños hitos de piedra, y que a través de otro "coladero" nos permite atravesar los Tajos del Goterón y descender al Barranco del mismo nombre, aunque podremos encontrar dependiendo de la época en que la realicemos algún nevero que nos hará más complicada la bajada o, en su defecto, no realizarla.

Nosotros atravesaremos la Cuneta de la Alcazaba, con dirección sur, retomando de nuevo la arista, con dirección este, y descendiendo hasta que dejamos la Piedra del Yunque a nuestra izquierda, para metros más abajo, encontrarnos la vereda que proviene de la citada Piedra y de la Laguna Hondera (en la Cañada de Siete Lagunas) y que no tomaremos, sino la de la izquierda que cambia de vertiente (45 minutos).

Nos estamos adentrando en el Barranco del Goterón, primero descendiendo por una vereda en buen estado, y posteriormente llaneando, dejando a nuestra derecha una espectacular cascada (que algunos denominan Chorrera del Goterón), poco más debajo de donde nace el Barranco. Seguiremos unos metros más para acercarnos al citado Barranco, que dependiendo de la época que lo hagamos encontraremos varios nacimientos donde avituallarnos de agua (35 minutos).

A partir de este punto la vereda tiende a desaparecer por tramos pero no tiene pérdida ya que seguiremos ascendiendo por el valle, dirección noroeste, por un terreno firme, y con varios pequeños hitos de piedras que nos orientan durante la subida hasta que llegamos la unión de dos barrancos, debajo de los Lagunillos del Goterón.

Aunque podremos continuar para alcanzar la lámina de agua mayor de las dos que forman los lagunillos (la que normalmente presenta agua durante mayor parte del verano), para posteriormente ascender primero una fuerte pendiente hacia el norte y luego cambiar al oeste, y ya más suavemente alcanzar la arista, nosotros optaremos por ascender hasta el final del pequeño barranco de la derecha, que nos permite ganar altura, con dirección a la Raspa de los Acucaderos por una vereda muy marcada, dejando a nuestra derecha una formación rocosa, que pasaremos por debajo. 

Posteriormente buscaremos, a nuestra derecha, los trazos de una vereda, que asciende una pequeña loma hasta la arista de la Raspa de los Acucaderos. Ya manteniendo la dirección ascendente, hacia el noroeste, la citada Raspa que nos permite, sin problemas, y con unas espectaculares vistas tanto de la Alcazaba como del Puntal de Vacares y de las dos cuencas que se encuentran en sus vertientes, alcanzar el Puntal de los Acucaderos (40 minutos), punto final de nuestro tramo y del principio del siguiente hasta el Pico de la Justicia.

Recordar que este “Tresmil” se le denomina en otras bibliografías Puntal del Goterón y que si no disponemos de agua o queremos avituallarnos para continuar recorriendo la arista, en el siguiente tramos, hacia el Puntal de Vacares, podremos optar por descender, por una difuminada vereda, hacia la lamina de agua inferior de las Lagunas de las Calderetas donde encontraremos el manantial que mantiene agua durante todo el verano. En el caso de que descendamos con las mochilas, para pasar las noches en alguna de las muchas corraletas que existen, principalmente en la lámina de agua intermedia, desde las proximidades del nacimiento parte la vereda que permite ascender hasta la Loma de Vacares para afrontar los últimos metros de ascensión al Puntal del mismo nombre.

 

Perfil del tramo de la Integral de Sierra Nevada entre el Mulhacén y el Puntal de los Acucaderos